Foto: Uly Martín. (gracias)Están contentos: acaban de acordar dar vía libre a la privatización de las Cajas de Ahorros.
Todos los días nos bombardean con la llamada crisis. Yo pregunto a mis amigos (todos licenciados) pero ninguno se atreve a dar una opinión de lo que pasa, no saben no contestan. Ultimamente todos los medios de comunicación que nos adormecen y atontan están "informando" de la bancarrota de Grecia.
No seré yo quien pretenda aquí aclarar minimamente la situación.... pero: Grecia, como todos, absolutamente todos los países, tienen una deuda contraída que parece que no puede pagar.
¿A quien debe dinero Grecia? A los mercados internacionales (?) especialmente a los bancos franceses y alemanes. ¡No nos pagan! dicen estos. Y amenanzan con la pérdida de confianza de los mercados (?), con una crisis mucho mayor, con un contagio a otros paises, con el hundimiento del Euro, etc. etc.
Solución: se juntan los gobiernos europeos fuertes que, a su vez, están chantajeados o aconsejados por los mercados (?) y dicen; vamos a poner montonazo de dinero público para ayudar a Grecia a pagar su deuda a los bancos y entidades financiaras como el FMI. De momento, 120.000 millones de euros para los primeros pagos. A cambio exigimos al gobierno griego que privatice todo lo público, que imponga leyes para que se trabajen más horas, se jubilen más tarde, se despida más fácil, se gane menos y se trabaje en peores condiciones.
¡Ojo! Es una prueba, si el coste de imponer estas medidas no sale dramáticamente caro (ya ha habido muertos), pronto se irán imponiendo al resto de los países europeos.
Primero fueron los griegos pero nosotros no somos griegos.
No existe el mercado como sujeto que hace, teme, agrede, quiere, es libre o deja de serlo. Existen los mercaderes. No existe el capital como alguien que se asusta o se mueve. Existen quienes poseen el capital, y lo traen y lo llevan , y lo mueven. Ellos amenazan la vida y el trabajo de la gente, ellos presionan a nuestros gobernantes, ellos compran y venden y manejan el miedo, la desgracia, el paro. Ellos han secuestrado la democracia.
ResponderSuprimirLa lucha de los griegos es la nuestra.
No me puedo resistir a copiar esto que viene al pelo, es un artículo de Samin Naiïr publicado en El Pais del sábado 8 de mayo de 2010, y se titula "La victoria de los mercados financieros" :
ResponderSuprimirSabíamos desde hacía tiempo que la globalización liberal significaba en primer lugar el dominio de los mercados de capitales y, por lo tanto, el debilitamiento de la política como instancia de regulación del desarrollo económico y social. También sabíamos que un determinado número de grandes países (Estados Unidos, Europa, dirigida de facto por el eje franco-alemán; Reino Unido, Japón, y ahora China, India y Brasil) eran vectores de esa globalización. Ahora sabemos, por fin, que los mercados financieros, responsables de la crisis en la que estamos inmersos, también son capaces de poner de rodillas a un Estado de la zona euro y que pueden amenazar a otros. Grecia era sólo el primer eslabón de la cadena. Era, por supuesto, un test sobre la solidaridad europea y la capacidad de resistencia de Europa. El ataque contra Grecia empezó con rumores. El que apunta ahora a España empieza también por una rebaja de la calificación en la Bolsa de la deuda soberana española, igual de preocupante. El Gobierno español ha calificado esos rumores de “ridículos”. Esperemos que tenga razón. Pero no hay humo sin fuego. Los dirigentes de los países del sur de Europa deben tomarse en serio esta situación y, sobre todo, exigir una respuesta europea coordinada. Lo que está en juego es el futuro de la moneda única. Y lo que es seguro es que no saldremos de la crisis sin cambiar la política del euro.
En efecto, no era necesario ser un premio Nobel de Economía para ver que Europa da la razón a los mercados financieros solicitando ayuda al FMI e imponiendo planes de una dureza implacable a los países que están en el punto de mira de los inversores-especuladores. Peor aún: al escoger la estrategia de los planes de austeridad, Europa desembocará en una recesión generalizada, en una crisis social duradera cuyas consecuencias nadie puede prever. Por último, actuando de este modo, la Unión Europea ha animado objetivamente a los mercados financieros a que la emprendan con otros países.
En realidad, la Europa de Bruselas y del Banco Central ha elegido salir de la crisis con la recesión, el desempleo, la deflación salarial y no con la recuperación, la puesta en marcha de una estrategia keynesiana de creación masiva de empleos y de una política europea solidaria de crecimiento compartido.
Lo que se quiere perpetuar para satisfacer a los especuladores es un pacto de estabilidad responsable del desempleo endémico en Europa; es la falta de coordinación económica entre los miembros de la zona euro, dejando las manos libres al Banco Central; es la ausencia de política fiscal común; es, por último, el aumento de las diferencias de desarrollo entre los países de la zona euro.
Traducción de M. Sampons